Fuente: Fotonostra

Componer una fotografía


La composición en fotografía es la disposición de elementos y sujetos dentro del cuadro. Con esto ya está definida, pero ¿cómo lo hacemos? ¿Con qué criterios seleccionamos esos objetos y sujetos, y cómo los disponemos en la imagen?

Dominar la composición fotográfica puede marcar la diferencia entre una fotografía mediocre y una gran fotografía con aspecto profesional.

Saber mirar

Cuando un fotógrafo domina la técnica fotográfica, cuando tiene el mejor equipo a su disposición y cuando maneja con soltura todos los aspectos de la iluminación, aún puede faltarle una capacidad fundamental para ser un buen fotógrafo. Esa capacidad es la de Saber mirar.

Saber mirar es la habilidad de observar qué tenemos delante y visualizar mental e inmediatamente cómo eso quedará enmarcado dentro del cuadro de la foto. Es la habilidad más importante del responsable de tomar la fotografía porque, no sólo determina qué elementos visuales aparecerán en la imagen, sino también cómo influirán estos a la hora de disparar.

Mucha gente cree que saber mirar es un don, pero la realidad es que casi cualquiera puede aprender a hacerlo conociendo los procesos cerebrales de la percepción de la información visual.

Comparado con la mayoría de las cualidades que se requieren para ser un buen fotógrafo, aprender a mirar es relativamente fácil de mejorar, pero puede suponer un gran reto y requiere, además, de mucha práctica.

La composición y la capacidad de observar («saber mirar») están íntimamente relacionados, incluso hay quien usa los términos con el mismo significado. Sea como sea, hay una serie de reglas que nos ayudarán en ambos procesos y nos servirán de guía para organizar las formas dentro del espacio visual disponible. Todo esto manteniendo siempre un sentido de unidad en la imagen para que el resultado sea armonioso y estéticamente equilibrado.

En resumen, componer es igual a crear. La mayor parte de las buenas fotografías han sido creadas. Por tanto, si se quieren crear fotografías, hay que familiarizarse con algunos principios de la composición que estudiaremos en este capítulo.

La verdadera fuerza de una buena imagen radica en la combinación de un motivo y una composición vigorosa; lo que se decide dejar fuera de la imagen es tan importante como lo que se incluye en ella.

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